







Una entradita mas para contaros esta semanita… estos dias estamos haciendo nuestras ultimas compras esperando no olvidar a nadie je je hemos dejado muchas cosas para el final ya que empieza la temporada baja y se nota en el regateo... y como nos gusta
Tambien fuimos a casa de Motormen para que su mujer nos maquillara al puro estilo boda balinesa, para aquellos que me deciais que me casaria en Bali aqui tengo fotos que lo demuestran, solo que mi esposa era Marta. Cada una llevaba un estilo diferente y para diferentes nosotras que yo con cejas casi ni me reconocia. Fue un poquito mas caro de lo que esperabamos pero la verdad que lo pasamos muy bien y merecio la pena. Para nuestra sorpresa al regresar de Gyangar teniamos unos conciertillos de rap en la puerta de casa. Se hacia raro ver la version de La Mala en balinesa. Una pena que estuviera acabando cuando llegamos y que este finde ya habiamos pensado otros planes porque Ubud estaba de feria del libro y habia algunas actuaciones por la calle.
El viernes montamos en Wayan y fuimos rumbo Amed para pasar un finde relajado en las playitas negras de la zona.
El sabado madrugamos y nos fuimos a hacer snorkel alrededor del Liberty una barco norteamericano que yace en el mar. Lo mas impresionante que he visto nunca fue un banco de atunes que me tenia rodeada, millones de peces enormes girando al unisono. Nos fuimos a comer al Warung de Made Paradis mientras escuchabamos unos delincuentes y tocabamos la guitarra... como en casa. Tras un ratito de playa nos fuimos a casa de Ari para comer unos pescaditos a la brasa que nos habian preparado acompa;ados de una deliciosa salsa, que a ver si pillo la receta y por supuesto de un arrocito. Acabamos jugando a las cartas todos juntos y echando unas risas con ellos que nos hacen sentir de la familia.
El domingo aunque llovia un poco fuimos a visitar el Templo de Lempuyan que se encuentra en lo alto de la cima de una monta;a. La carretera es bastante empinada pero nada que Wayan no pueda superar. Es necesario subir unas 1700 escaleras segun Cesar el soriano y nuestras piernas estan hoy muertas pero las vistas en lo alto merecieron la pena y encontrarte con un colombiano y que te diga que el vino de Cari;ena es el mejor del mundo no tiene precio.
Por la noche cervecita y arak mientras conversabamos tranquilamente sobre la vida en Bali y las diferencias con nuestra cultura. Para ellos es complicado compaginar una vida en la que se conforman con lo que tienen para que su karma se mantenga en paz y todo el business que rodea a la isla a partir del turismo. Ellos ven como siempre van a ser pobres mientras que la gente que los visita tienen mucho mas aunque su nivel de vida en europa, America o Australia no sea elevado. Unos a;os atras esto no era asi pero ahora todo esto ennegrece un poco el ambiente de Bali.
El lunes fue dia de relax, playita y snorkel en unas aguas calmadas y cristalinas y paseito en un peque;o barco que el padre de Ari nos presto por un rato. Comidita al mas puro estilo balines, es decir siempre con la mano derecha y carretera para volver a Ubud. Esta vez Wayan Honda original tuvo un percance con la bateria y nos quedamos tiradas no se como justo frente a un taller mecanico asi que en un momento todo solucionado y agotadas y algo mojadas llegamos a casita con Ida esperandonos para preguntarnos por nuestro finde… es toda una madraza.













